En la radio sonaba:
"este es el cuento del gallo pelado
que al saltar la tapia se quedo enredado."..
La tía Conchi en un aire se superioridad decía ¡ah! ese no es el cuento del gallo pelado!...y seguía haciendo sus quehaceres.
La escena se repitió más de una vez... lo que produjo un natural interés en saber ¿cuál es el cuento del gallo pelado? y sacando fuerzas de flaqueza la interpelé y dije ... =¡Tía!, y ¿cuál es el cuento del gallo? haciéndose la interesante no daba visos que me había escuchado, pero el departamento catete residente en lo mas íntimo de mi ,empezó una batalla para que la tía soltara la pepa.
Cada vez que la veía... y tía ¿cual es el cuento?...
La vida seguía con un ritmo cansino pero yo de tarde en tarde ...y tía ¿cual es el cuento?
Hasta que un día le encontré dispuesta y con ganas de contar sus cuentos... empezó:
Esta era una muchachona casadera en edad de merecer que se confiesa con su madre y le cuenta sus tribulaciones: "pasa mamá que estoy enamorada de un hombre treinta años mayor que yo y tengo vergüenza del que dirán, aunque ésta persona me ha pedido que me case con él , no sé que hacer, pues temo a las habladurías de la gentey talvez no nos dejen en paz si llegara a hacerlo."
La madre dijo:-¡Hija mía! debes ir al gallinero buscar un gallo , quítale todas las plumas, con el cuidado necesario para que no se te muera!- ¡Un gallo pelado! y que tiene que ver un gallo pelado en este asunto.
¡Espera hija!, esa es una parte solamente. Debes ir con tu gallo a pararte en la esquina de la plaza donde pase mucha gente, durante un par de horas toda la semana.-
La hija sabedora de la sabiduría de su madre le hizo caso y cumplió al pié de la letra las indicaciones. ¿Cómo te fue hija, cuéntame, qué pasó?.
Bueno, hice como dijiste , me paré con mi gallo pelado en la plaza, casi todas las personas que pasaron se detuvieron, miraron al gallo y se fueron comentando y por lo que supe todo el pueblo estaba cuchicheando de mi gallo pelado.
Y el segundo día, preguntó la madre, bueno pasó casi lo mismo, salvo que la cantidad de personas fue menor, y en el resto de la semana, la cantidad de personas disminuyó, hasta que hacia el fin de semana nadie se detenía amirar al gallo pelado.
Y... dijo la madre ¿cual es la moraleja que sacas de esta situación?.
Yo hasta esta parte del cuento iba siguiéndolo lo mas bien pero la tía sacó esta palabreja "la moraleja" solo atiné a hacerme el sabihondo y no dije nada, pero la tía ,hacía sus cuentos interactivos, de manera que uno tenía que participar, preguntó: ¿sobrino y cual es la moraleja que sacas tú de este cuento?
Yo no dado a contestar Eh!.. Ah! ..Bueno...!...Este...! simplemente callé, con lo que demostré mi ignorancia, pero también como profesora que era, con paciencia dijo, la moraleja es la enseñanza que está oculta en el cuento.
Ah! dije, entonces es que la gente se aburrió de ver al gallo pelado; por ahí y va la cosa dijo, y retomó su relato:
Como la hija no encontraba la relación entre su situación y el gallo pelado; la madre recalcó: lo que te pasó con el gallo te pasaría a tí si te casas con tu viejo enamorado, al principio serás la comidilla de las conversaciones de la gente, pero al pasar el tiempo nadie hablará de lo tuyo, pues ya no será novedad para nadie; por lo tanto, el casarte es solo decisión tuya.
Y mi abuela que estaba atenta a relato de su hija dijo como sentencia final
"¡ Hijo, cada uno sabe de que porte son las chancletas!"La que se convirtió en mi frase favorita!!
Próximo capítulo ¡no hay como su casita! esta es de príncipes y princesas